"Lo que no se mide no se mejora." Esta frase aplica al ministerio tanto como a cualquier organización. No porque las almas sean un KPI — sino porque medir nos ayuda a ver dónde dios está trabajando.
Las cinco métricas esenciales
- Asistencia promedio mensual (tendencia, no número aislado)
- Tasa de retención de visitantes (cuántos vuelven a los 30 días)
- Ratio miembros/grupos pequeños
- Crecimiento en ofrendas (comparado año contra año)
- Número de bautismos y nuevos miembros al trimestre
Qué NO medir obsesivamente
Asistencia de un solo domingo, seguidores en redes sociales, likes de sermones. Son vanidades que no reflejan salud espiritual.



